miércoles, 26 de mayo de 2010

¿Juguemos otra cosa?

Y mientras caminaba el tiempo se detuvo por un instante y realmente pude observar como es que, las personas hacen o dicen algo para que los margenes sociales tengan una opinión positiva de esa persona...
Un hombre corría perseguido por unos perros, tras ellos una mujer, tras la mujer un niño. Este último iba mucho más atrás que aquellos adultos, ellos solo seguían su bestial camino hacia donde sólo ellos sabían, sin preocuparse del individuo indefenso que corría para no estar solo. De pronto el niño en un acto de pura inocencia corrió velozmente y así poder tocar la mano protectora de la mujer que iba delante de él.
El niño sin sospechar nada corrió y corrió hasta que solo se escucho el derrape de un auto.
En ese instante se produjo un silencio fúnebre en aquel pequeño espacio, el hombre, los perros y la mujer corrieron en la dirección contraria en auxilio del pequeño dejando de lado sus diferencias. La mujer tomando su mano solo lloraba y el hombre en su desesperación llamaba una ambulancia, entonces de pronto el niño como sin haber sufrido daño alguno abre sus ojos, mira a la mujer y le dice: mamá juguemos otra cosa...

lunes, 17 de mayo de 2010

Perfecta distorsión inanimada.-




Entonces vio como la inmaculada percepción del entorno sufrió una metaforsis tanto como Kafka y la perversión de su seudo-realidad comenzó a tornarse de una forma menos idónea, camino y busco un lugar donde resguardarse ante tamaña animadversion del mundo contra su humanidad, de pronto entre la penumbra generada por muros, una joven corriendo de la nada, él como una piedra sin movimiento alguno se dedico a estudiar sus actos pues no se explicaba de corría aquella mujer, de que atrocidad escapaba, así que rompiendo la coraza del miedo que lo retenía, salió en su ayuda, al verlo ella con un rostro desfigurado de pavor solo tomando un profundo respiro, saco su arma y disparo en contra de él. Su mundo pervertido por las atrocidades nunca antes pensadas desaparecieron poco a poco hasta volver a la naturalidad de siempre.
Ella al ver el acto cometido solo pudo contener su desesperación en un simple e inocuo sonido de metal cayendo al asfalto de la calle. Los dos con un ultimo respiro en sus entrañas juntaron sus manos y mirándose fijamente sonríen, y sin continuidad en lo sucedido siguen su camino en su malograda perfección.-

domingo, 9 de mayo de 2010

VENDAS




Con una visión yuxtapuesta de la realidad comencé mi viaje de retorno, dejando atrás memorias, vidas y un sin fin de cosas que componían el entorno, al despegar observe a mi costado como el mundo se hacia pequeño, tanto así que solo un cabello bastaba para cubrirlo en tinieblas, de pronto el interminable exacerbo de mis moléculas produjo el tener que saltar hacia el vació en busca de tierra firme.
La caída realmente era excesos llamativos y aunque miles de individuos caían hacia el vacío, sentía que era solo el espacio y yo, no tenia miedo pues el dulce sonido de una guitarra empañaba el ambiente de forma celestial, unas aves danzaban en mi caída, arco iris tan altos que la parábola podía tocar el firmamento. Y de un minuto a otro al igual que un ciego ve por primera ves, vi mi hogar en este nuevo submundo.