miércoles, 7 de julio de 2010

¿Quedó en algún lugar?

Y en la etapa culmine de dejar la existencia conocida, sólo un minusculo e inerte haz de alegría llega a iluminar la oscura y tenue cincronía de miradas, en donde la careta se levanta y deja a descubierto la fragilidad que se lleva a cuesta, pues aunque el embase cambie sigue siendo la misma e inexperta persona... Y si ya deje de ser yo, deje mi yo en aquel remoto lugar, pasando a forjar a alguien nuevo... Hasta ahora sé como cuesta llegar a refinar la figura interna.-