Entonces el hombre de nombre gigante está rodeado de personas, sin embargo, sabe que no pertenece a ese lugar que aunque la multitud esté ahí la soledad lo acompaña más intimamente que la carne tibia del lado.
"Y ya maltratado por las malogradas palabras de aliento caminó sin rumbo."
"Y ya maltratado por las malogradas palabras de aliento caminó sin rumbo."