Un día como hoy llueve y el agua con sonido particular al chocar en las planchas de zinc me hizo recordar un día de aquellos en donde se veía triste el cielo con sus inmensidad de grises y yo parado ahí esperando como siempre a que sucediera algo mejor para así entretenerme.
Luego de un poco rato escuche el telefono sonar, contesté y eras tú quien hablaba me alegro ecuchar tu dulce voz e imaginaba tu rostro del otro lado de la linea telefonica, fué genial y aunque no te ví si te sentí cerca mío.-
yo siempre espero que pase algo que cambie, casi, completamente mi vida.
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